Cerca de cuatro décadas dedicadas a los mercados financieros dan para aprender mucho sobre las decisiones que tomamos con nuestro dinero. En el caso de Pablo Gil Trader, esa experiencia tiene además un valor que merece la pena destacar: su voluntad de compartirla y su capacidad para explicar cuestiones complejas a quienes nunca han trabajado en una mesa de operaciones. Esa combinación de conocimiento y vocación docente nos acerca hoy en MyPublicImpact a su trayectoria y a una cita que invita precisamente a aprender de ella: «Invertir en el mañana».
El recorrido profesional de Pablo Gil incluye responsabilidades como la dirección del Departamento de Análisis Técnico y Cuantitativo del Banco Santander y su etapa como socio fundador y gestor de BBVA & Partners. A la gestión y el análisis se han sumado la enseñanza, los libros y una intensa actividad divulgativa. Son distintas maneras de poner a disposición de otros un conocimiento construido durante años de trabajo con los mercados.
Ese recorrido ayuda a comprender el interés de escucharle. Cuando habla de diversificación, de pérdidas o de la necesidad de entender qué estamos comprando, lo hace desde una experiencia profesional que hoy traslada a la formación de inversores. Y en sus respuestas aparece una preocupación constante: que cada persona aprenda a decidir teniendo en cuenta sus propias circunstancias.
Su labor divulgativa cuenta, además, con reconocimientos sostenidos en el tiempo. Rankia lo distingue como mejor divulgador financiero en 2023, 2024 y 2025. A ellos se suma ahora una concesión especialmente significativa: el Premio Finanzas para Todos 2026 a la Mejor Iniciativa de Educación Financiera, en la categoría para no colaboradores del Plan, por su proyecto «Educación Financiera para la Vida Real». El Plan de Educación Financiera está promovido por la CNMV, el Banco de España y el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. El jurado ha destacado la utilidad práctica de una iniciativa que acompaña decisiones cotidianas de ahorro, inversión y planificación del futuro. Un reconocimiento que encaja con esa voluntad de hacer comprensible y útil el conocimiento financiero.

La próxima oprtunidad de acercarse a esa experiencia será el sábado 17 de octubre de 2026 en Kinépolis, en Pozuelo de Alarcón, Madrid. «Invertir en el mañana» propone una jornada presencial que conecta economía, mercados, Inteligencia Artificial, inversión inmobiliaria y fiscalidad. Entre los participantes anunciados figuran Jon Hernández, Claudio Feijóo, Ignasi Viladesau y José María Alfaro, dentro de un programa que incluye una ponencia final de Pablo Gil. La diversidad de perfiles responde a una idea que el mismo desarrolla en esta entrevistay es qu las decisiones financieras requieren comprender cómo se relacionan ámbitos que a menudo observamos por separado. El programa puede consultarse en la web del encuentro.

Antes de esta cita, hemos tenido la suerte de conversar con Pablo Gil Trader para MyPublicImpact sobre las lecciones de su trayectoria, el papel de la inteligencia artificial y lo que le gustaría que cada asistente se llevara a casa.
1.- Tras tu experiencia en la gestión profesional, ¿qué lección te parece más importante transmitir a quien empieza a invertir y cómo estará presente en «Invertir en el mañana»?
La principal lección que he aprendido después de 40 años dedicado a los mercados es que invertir bien no consiste en acertar qué va a hacer mañana, por ejemplo, la bolsa. Consiste en otra cosa: en entender el entorno, en saber qué riesgos estás asumiendo y en construir una estrategia que pueda sobrevivir cuando las cosas no salen como esperabas. Por desgracia, eso va a ocurrir siempre, en un momento u otro.
Creo que uno de los mayores errores del inversor que empieza es obsesionarse con encontrar esa inversión ganadora. Con el tiempo, lo que aprendes es que es mucho más importante saber gestionar el riesgo, diversificar y comprender por qué tienes cada activo en cartera.
Esa filosofía creo que va a estar tremendamente presente en «Invertir en el mañana». No quiero decirle a nadie dónde tiene que poner su dinero, porque eso sería como darles el pescado. Lo que pretendo es darles las herramientas y la visión de mercado para que puedan tomar las decisiones que mejor se adapten a su perfil de riesgo y su situación personal, que para mí es lo más parecido a quererles enseñar a pescar.
2.-En un momento en el que abundan los análisis y los consejos financieros, ¿qué necesidad concreta quieres atender con esta jornada y qué aporta el formato presencial frente a seguir esos contenidos desde casa?
Nunca hemos tenido tanta información accesible y, curiosamente, nunca ha sido tan difícil separar lo importante del ruido. Cada día recibimos cientos de opiniones en todo tipo de medios sobre qué va a pasar con la bolsa, con bitcoin, con el oro, con la vivienda, con la inteligencia artificial, con los bonos o con los tipos de interés.
El problema ya no está en encontrar información, sino en saber cómo ordenarla y convertirla en decisiones coherentes. Y ese es precisamente el objetivo de la jornada: parar durante unas horas, juntar las piezas y tratar de entender hacia dónde está cambiando el mundo y qué consecuencias va a tener para nuestro patrimonio y las decisiones de inversión que tomemos.
El formato presencial aporta algo que la pantalla difícilmente puede sustituir. Te va a permitir escuchar perspectivas diferentes, preguntar, contrastar ideas y compartir experiencias con gente que tiene las mismas inquietudes que tú. Quiero que sea una jornada para aprender, pero también para pensar.
3.-El encuentro aborda economía, Inteligencia Artificial, inmobiliario, fiscalidad y mercados. ¿Qué relación entre estos ámbitos suele pasar por alto el inversor particular y cómo ayudaréis a entenderla durante la jornada?
Uno de los errores más frecuentes es analizar cada inversión de forma aislada. La realidad funciona exactamente al revés. La geopolítica afecta a la energía. La energía afecta a la inflación. La inflación es lo que condiciona los tipos de interés. Los tipos afectan a la bolsa, a los bonos y a la vivienda. La fiscalidad modifica la rentabilidad final que recibimos. Y la inteligencia artificial puede cambiar, y seguro que lo hace, la productividad, el empleo y los beneficios empresariales.
Todo está interconectado. Por eso hemos querido reunir perfiles tan distintos. No pretendemos que alguien salga siendo experto en todos estos ámbitos, sino que entienda cómo interactúan y, sobre todo, cómo pueden terminar afectando a sus decisiones financieras.
4.-La IA ocupa un lugar destacado en la propuesta del evento. ¿En qué tareas puede ayudar de verdad a un inversor y qué comprobaciones debería hacer antes de confiar en sus resultados?
La inteligencia artificial puede ser una herramienta extraordinaria para un inversor. Nos ayuda a analizar enormes cantidades de información, resumir documentos, comparar empresas, estudiar escenarios o incluso a detectar relaciones que antes exigían muchísimas horas de trabajo.
Pero hay una diferencia enorme entre utilizar la IA como herramienta y delegarle nuestras decisiones. Una inteligencia artificial puede equivocarse, trabajar con información incompleta o incluso presentar como verdadero algo que no lo es.
Por eso yo aplicaría una regla muy sencilla: cuanto más importante sea la decisión y mayor sea la cantidad de dinero en juego, pues mayor debe ser la verificación. Hay que comprobar las fuentes, contrastar los datos y preguntarse en todo momento si entendemos realmente el razonamiento que hay detrás de la respuesta.
La IA probablemente es un copiloto fantástico. Otra cosa muy distinta es si le quieres entregar el control del volante.
5.-Una jornada de inversión puede despertar entusiasmo por nuevas oportunidades. ¿Cómo vais a trabajar la gestión del riesgo para que los asistentes sepan también cuándo una inversión no encaja con sus circunstancias?
Para mí, aprender a decir «esto no es para mí» es una de las habilidades más importantes que puede adquirir un inversor. Porque una inversión puede ser magnífica y, sin embargo, no ser adecuada para una persona concreta.
Depende de muchas cosas: su edad, su patrimonio, su horizonte temporal, las necesidades que pueda tener de liquidez, sus conocimientos y, especialmente, de cuánto riesgo esté dispuesto a asumir sin acabar tomando decisiones precipitadas cuando lleguen las pérdidas.
Por eso, durante la jornada, la idea es hablar de oportunidades, pero también de riesgos. No quiero que alguien salga pensando «qué tengo que comprar el lunes». Preferiría que saliese preguntándose «qué papel tendría esta inversión dentro de mi patrimonio, qué riesgo estoy asumiendo y qué tendría que ocurrir para reconocer que me he equivocado».
Esa segunda pregunta probablemente sea la más importante y más útil que puede hacerse durante toda su vida como inversor.
6.-Si un lector o lectora de MyPublicImpact está valorando asistir el 17 de octubre, ¿qué conocimientos previos necesita y qué aprendizaje concreto te gustaría que pudiera aplicar al día siguiente?
No hace falta tener conocimientos financieros avanzados. Precisamente, uno de los objetivos desde que dejé la inversión como tal y que cambié por ser divulgador ha sido explicar cuestiones complejas de una manera que pueda entender alguien que no trabaja en los mercados financieros.
Si tuviera que elegir una sola cosa que me gustaría que un asistente pudiera aplicar al día siguiente, sería mirar su patrimonio con una perspectiva diferente. Que no vea simplemente una colección de inversiones, sino una cartera que se ha construido pensando en distintos escenarios económicos, tecnológicos y geopolíticos.
Y que antes de hacer su siguiente inversión se haga tres preguntas muy sencillas: «¿Por qué estoy invirtiendo aquí? ¿Qué puede salir mal y cuánto me costaría? ¿Y qué papel cumple esta inversión dentro del conjunto de mi patrimonio?».
Si conseguimos que alguien salga del evento tomando sus decisiones con un poco menos de ruido, un poco más de criterio y mucha más conciencia del riesgo, para mí, sinceramente, la jornada habrá cumplido su objetivo y será un éxito.
Después de escucharle, se entiende mejor el vínculo entre el gestor y el divulgador. Los años de análisis y de decisiones profesionales encuentran continuidad en esa voluntad de enseñar a otros a formular sus propias preguntas. También la escritura forma parte de ese recorrido, con títulos como Aprendiendo de las crisis anteriores para invertir con éxito en el futuro, un texto imprescindible.

«Invertir en el mañana» ofrece una ocasión para acercarse a ese conocimiento y ponerlo en conversación con otras especialidades. Para quien quiera comprender mejor las decisiones que afectan a sus ahorros, la propuesta tiene un atractivo claro: dedicar tiempo a aprender, escuchar experiencias y revisar sus propios criterios con la ayuda de profesionales.
La cita será el 17 de octubre en Kinépolis Madrid. Quienes estén interesados pueden consultar el programa y las modalidades de entrada en la página del evento. Además, la comunidad de MyPublicInbox, de la mano de Chema Alonso, dispone de un descuento especial del 30 %, aplicado en los precios que muestra esta invitación al encuentro.
Y para seguir conociendo el trabajo de Pablo Gil, recuerda que una de las mejoras formas de contactar con él es su buzón público en MyPublicInbox. Una forma de continuar una conversación que, como demuestra esta entrevista, empieza mucho antes de elegir una inversión; vamos tan elemental que empieza por entenderla.
25 de septiembre de 2026
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